lunes, 30 de noviembre de 2015

Cuentos de medianoche #6 | La gran pintura


Cuentos de medianoche #6 | La gran pintura


Estábamos en pleno invierno, y el fuerte y frío viento hacía balancear la figura brutalmente que colgaba de una de las ramas, pero en la copa del árbol, todas las hojas se mantenían intactas. Todas de un verde vivo, además. Si no se tratase de un árbol extraño, el viento se habría llevado a las pequeñas. Si no se tratase de un árbol extraño, las hojas no portarían tal color, tan vivo.

El cielo era de un azul muy bello, pero más bellas eran las nubes, del mismo color puro blanco que la camisa del cuerpo danzante. Ese blanco contrastaba con el negro de los pantalones y zapatos. Se trataba de una camisa normal y corriente, con nueve botones de marfil y de mangas largas, una de ellas remangada hasta el codo. La corteza del árbol era de un color marrón claro, pero no tan claro como el del bonito collar hecho con esparto que rodeaba el cuello del hombre. Era aquello que realmente le unía al árbol, lo único que tenían en común los dos. Al hombre le rodeaba el cuello; al árbol, uno de sus cientos de brazos, una rama fuerte y robusta. Quizás no fue al revés porque la cuerda habría roto el brazo tan fino del hombre, como si de una rama joven se hubiera tratado; y no le habría podido sacar ese tranquilo color morado, que sacó al cuello del hombre, al tronco del árbol, como si del robusto cuello de un oso se hubiera tratado. Se lo montaron bien, pues, para que las cosas fuesen como tenían que ir.

La imagen en sí ya era bella, pero el panorama irradiaba más belleza cuando veías que el sol se ponía y el viento cesaba al atardecer. Era mágico. La figura colgada dejaba de tambalearse poco a poco y se podía reparar en ver los rasgos faciales del hombre. Si te acercabas y te fijabas bien, incluso podías verle el bonito color verde de los ojos, cuya mirada estaba vacía. O pensativa quizás. Era algo imposible de determinar. Y si te parabas a mirarle los labios, podías ver que en realidad no eran rojos o rosados, sino morados.

La parte triste es que no sonreía. Seguro que, al ser él mismo parte del paisaje, nunca pudo ver la gran pintura, pero si lo hubiese hecho, habría sonreído, y quizás llorado de alegría, debido a la belleza conjunta. O simplemente quizás ninguna sonrisa se le dibujó en el rostro porque cuando el viento soplaba, las hojas del árbol no se zarandeaban, pero él sí. Porque el collar de esparto no partió la rama del árbol, pero su cuello sí. Porque el pintor no lo pintó con colores vivos, pero al árbol sí.
Pobre hombre, después de todo, que, fuese por lo que fuere, si hubiese visto la gran pintura habría sonreído y habría sido más feliz.

Por suerte, verías tú la gran pintura. Con esto y aquello, todo en armonía, ¡Qué bella! 

♠ Fin

12 comentarios:

  1. Hola!!!
    Wow, creo que es uno de los cuentos que más me ha gustado y es que es tan bello.
    La forma en que comparas al árbol con el hombre es tan genial y como hacer ver que una persona ahorcada logre alcanzar cierto grado de belleza.
    Realmente me gustó muchísimo.

    Saludos!!!

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    1. ¡Hola Alberto!
      ¡Muchas gracias! Me alegro mucho de que te gustara tanto.
      ¡Un saludo!

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  2. Hola!!
    Me ha parecido un cuento muy bonito :D
    Me gustó mucho <3
    Nos leemos, besos ^^

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    1. ¡Hola Sihana!
      ¡Me alegro que te gustara!
      ¡Nos leemos!

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  3. Hola, me parece muy interesante esta entrada tuya! Te cuento que hay un sorteo Internacional en mi blog, así que te invito a que participes.
    http://kiwyvalt.blogspot.com/

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    1. ¡Hola!
      Ya me pasaré a ver qué tal, un saludo!

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  4. Me ha gustado mucho, me parece muy interesante como algo tan macabro puede ser una "gran pintura", juegas muy bien con las palabras :)

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    1. ¡Qué bien que te gustase!
      ¡Gracias por el cumplido! Jugar con las palabras me gusta, de hecho, porque es como hacer ecuaciones: según el valor que le des a X, obtendrás un resultado u otro.

      ¡Un saludo, Laura!

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  5. Buenas! Quiero decirte que es un cuento muy bonito y que tienes un blog super interesante!! Me voy a pasar por aquí a menudo (:
    Saludos desde ReadinginPandemonium!!

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    1. ¡Hola!
      ¡Qué bien que te haya gustado! ¡Muchas gracias!

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  6. ¡Gracias por pasarte por mi blog!
    Ya te sigo de vuelta

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¡Muchas gracias por vuestros comentarios!