miércoles, 2 de julio de 2014

Microrrelato | Círculo Cromático: una historia sobre valores morales

Círculo Cromático:

una historia sobre valores morales




Fue uno de esos momentos en que uno no sabe si lo que está ocurriendo es real o no. Aún a día de hoy me pregunto si aquello ocurrió realmente o si simplemente lo soñé. De todos modos, de una cosa estoy seguro: nunca olvidaré aquel día.


Como de costumbre, cogí un libro para leerme y me fui al parque de la ciudad. Hasta aquel día, me dedicaba siempre a estar solo, a evitar cualquier tipo de compañía. No confiaba en la gente. No confiaba en nadie. "Todo el mundo es igual" me pensaba. Pensaba, sí en pasado, pues no sabía que ese día, ese mismo día, mi visión del mundo iba a cambiar por completo.

Llevaba ya un rato sentado en uno de los bancos del parque, bajo la sombra de uno de los miles de altos pinos que había, absorto en la lectura de Déjame soñar un libro de D.W. Fotze, un libro que me había prestado mi padre. Fue cuando entonces, al pasar la página 72, me interrumpió un señor con aspecto de tener unos cuarenta, preguntándome si podía sentarse junto a mí en el banco. Sin decir ni una palabra, con intención de dejar el lugar e irme a otro más tranquilo, lo más alejado posible de cualquier persona humana, cerré el libro y me levanté. Aun sin dar ni un paso, las palabras que salieron por la boca de aquel hombre me detuvieron, me obligaron a sentarme de nuevo. Junto al hombre. "Distíngueme, por favor". Sus palabras llegaron hasta el rincón más oscuro de mi corazón. Durante un segundo, me pasaron muchas cosas por la mente. Me dirigí al senyor, preguntándole qué había querido decir. No recuerdo las palabras exactas con las que me respondió, pero dijo algo así:

"En este mundo existen muchos colores, y algunas personas solo son capaces de diferenciar muy pocos. Que tú no seas capaz de distinguir más que un par de colores, no significa que no existan más. Existen muchísimos colores y tonalidades. Lo mismo ocurre con las personas."

Acto seguido, se  levantó del banco donde estábamos y se marchó.
Por supuesto, el hombre no se refería al color de piel de los humanos. Se refería a algo más profundo. A algo que no puede ser visto a simple vista. A algo que muy pocas personas de este mundo saben diferenciar.

Sus palabras me transmitieron un gran valor. Y, pese a no haberlo hecho en su debido momento, me gustaría poder darle las gracias algún día a aquel señor.


♠ Fin del microrrelato Círculo Cromático


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