viernes, 7 de marzo de 2014

Pequeños relatos del mundo de Lila III

Pequeños relatos del mundo de Lila:
-Relato del Espantapájaros-





"Hace ya décadas del trágico accidente ocurrido en esta zona; en los libros la pequeña escuela del pueblo, incluso aparece como parte de la historia de Lila, así como muchos otros hechos y descubrimientos.
La historia de Lila es estudiada en todas y cada una de las regiones del continente entero. Tan importante es la historia de Lila, que es estudiada hasta en las tierras de más allá del mar.
Lila, con su capital en Sylve, se ha convertido en una gran potencia mundial. Pese a todo, este pequeño pueblo localizado en el pie de un gran monte, siempre cubierto por una espesa niebla, sigue siendo igual de humilde, rutinario, simple y natural como siempre."

El joven Ryne ha empezado a estudiar hoy algo de historia sobre su tierra en la escuela. Como actividad al aire libre, mañana Ryne y sus compañeros de clase visitarán al sabio señor que vive en la falda del Monte Niebla, para aprender más sobre la historia de las tierras cercanas.

Al día siguiente, para la hora del almuerzo, ya se encuentran el grupo clase, formado por cuatro muchachos, y la profesora de historia en el pie del Monte. El anciano quien van a visitar vive cerca, por suerte, y nuestros amigos no deben caminar mucho para encontrar su casa. Una casa no muy grande, situada justo al filo de la montaña. Increíblemente se mantiene en pie.
El anciano les abre las puertas y les da una fría bienvenida. Dentro de la casa, Ryne se fija en la forma en que está el mobiliario organizado, dando una sensación de amplitud. Una típica cabaña de montaña, después de todo.
Después de la comida, uno de los chicos parece encontrarse mal y, pese a tomarse una tila de manos del anciano - cosa que no le mejoró para nada -, la profesora cree que es mejor llevarlo de vuelta al pueblo. Así, la profesora deja los tres jóvenes restantes con el anciano mientras ella acompaña al otro muchacho de vuelta a su hogar. Después, la profesora volverá a la casa del anciano a por sus alumnos.
Por ahora, los tres jóvenes están escuchando como el anciano les cuenta viejas historias de Lila.
Ryne, aburrido de escuchar tanta batalla entre Sylve y las poblaciones vecinas, fija la mirada en la ventana y queda absorto en sus pensamientos. Cuando se da cuenta, la niebla, antes fina, ahora impide totalmente la visibilidad tras la ventana.
El anciano se levanta de la silla donde había estado sentado hasta ahora y trae a los chicos algo de merienda. Ryne no toma nada, no tiene hambre. Mientras los demás meriendan, alguien parece tocar a la puerta. Bine, una compañera de Ryne, cree que seguramente deberá de ser la profesora y va a ver quien es. Ryne y los otros continúan conversando y se olvidan completamente de Bine.
Bine no vuelve. Nadie se acuerda de ella, tampoco. Todo el mundo se lo está pasando más o menos bien. Da la sensación de que nunca hubiese existido Bine alguna.

Los chicos pasan la tarde escuchando atentamente la historia del Rey de Lila, quien fue asesinado en el mismo pueblo al pie del Monte por el antagonista Forest, personaje que pasó a la historia como uno de los más grandes bandidos.
Tras el emocionante pero triste cuento, un compañero de Ryne empieza a extrañarse por la tardanza de la profesora. El anciano, para hacer las cosas más dinámicas y evitar las preocupacions, propone al mismo joven que le acompañe a preparar una riquísima cena para todos, en caso de que la profesora tarde al llegar.
Bastante rato ya, desde que el anciano se fue con el alumno a hacer la cena, Ryne y Sýlvia - la otra chica del grupo - deciden pasarse por la cocina para ver qué tal van las cosas. Mas sin embargo, quedan extrañados al no encontrar a nadie; parece, incluso, que nadie hubiese estado en esa cocina desde hace tiempo: todo estaba polvoriento y perfectamente ordenado. De igual forma, quedan extrañados al recordar a su compañera Bine. Nunca volvió, nunca supo nadie quién toco a la puerta.
Ryne y su compañera, después de registrar la casa entera, se preparan un par de platos rápidos para cenar y deciden que, por esta noche, sería más seguro pasarla en la cabaña y mañana por la mañana volver al pueblo y explicar a las autoridades lo sucedido con la profesora, el anciano y sus compañeros.

Antes de ir a acostarse, Ryne en la habitación del anciano y Sýlvia en la de invitados, alguien toca a la puerta. De nuevo.
Asustados, los jóvenes van juntos a abrir la puerta pero, desgraciadamente, no había nadie. Ryne, sin embargo, se da cuenta de que hay algo en el portal: un sobre.
Los compañeros vuelven a la habitación del anciano y se sientan en la cama, atentos, a que Ryne abra el sobre. Dentro del sobre hay una postal. Tiene un cierto toque elegante por un lado: con una vista de un campo de trigo con un espantapájaros con un sombrero de copa sobre la cabeza de calabaza; todo dibujado a mano. Por el otro lado, solamente está escrito con una caligrafía en cursiva perfecta el nombre del remitente: Gerar Forest.

Extrañamente, la persona de Forest estaba supuestamente muerta hace años.


♣ Fin del Relato del Espantapájaros


2 comentarios:

  1. Eh me ha gustado este relato ^^
    Es una narración muy corta, pero me he metido de verdad dentro de la historia. Me voy a leer los otros.

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