martes, 4 de marzo de 2014

Pequeños relatos del mundo de Lila II

Pequeños relatos del mundo de Lila:
-Relato del Sol Artificial-





Como es de costumbre para Nora, al despertarse por la mañana debe de preparar el desayuno e ir a llamar  a su hermano pequeño para ir juntos a la escuela.

Nora y Aaron son huérfanos - su madre falleció en el parto del menor y su padre fue enviado a la cárcel por ciertos motivos económicos, donde fue apuñalado en el pecho, lo que le provocó la muerte.
Su casa está situada en la parte alta de la ciudad, también conocida como Sylve Norte, desde donde se puede ver todo Sylve desde cualquiera de sus ventanas. Pueden vivir sin impuestos gracias al Rey, quien les permite el agua corriente y el derecho de tener hogar en compasión por su desdichada suerte. La casa tiene dos entradas: una delantera, que da a una de las muchas carreteras de la ciudad; y una trasera, que da a una antigua calle en ruinas, que ahora forma parte de las Ruinas del Antiguo Castillo.

Una vez Nora y su hermano estan llegando a la escuela, al otro lado de río, oséase, en Sylve Sur, se dan cuenta de que uno de los libros de Nora se ha quedado en casa. Aaron, se queda en la escuela y se encarga de avisar a la profesora de que Nora llegará con retraso hoy. Nora, con prisa, se dirige hacia casa, maldiciendo todo a su paso por su enfado.
Cuando ha llegado a casa, coge su libro y se lo mete en la bolsa. Antes de salir, Nora se da cuenta de que no entra luz por la ventana de la cocina y supone que será por que las persianas estarán bajadas. Suya es la sorpresa cuando desde la ventana, con las persianas subidas hasta arriba, puede contemplar todo Sylve como nunca lo había visto. Toda la ciudad está sumida bajo una especie de cúpula gris que impide ver el cielo natural. Esta especie de cúpula parece estar dibujada en el cielo, así de simple. Además, en ella hay pintadas a mano cientos de estrellas doradas y, justo sobre la escuela, un gigantesco símbolo que se asemeja a un Sol de color oro y azul metálico, un Sol artificial en un cielo artificial.
Nora, patidifusa por el misterioso e inexplicable fenómeno, se dirige inmediatamente hacia la puerta trasera - la más cercana a ella en este momento - con intención de salir a fuera e ir a avisar a alguien, sin importar a quién. Mas, cuando llega a la puerta, Nora escucha como aguien o algo está tratando de forzar ésta para abrirla. Asustada, Nora corre hacia la puerta delantera y, justo antes de salir, ve como la puerta trasera es abierta bruscamente, dejando un agujero en la pared, por donde entran un par de extraños animales. Estos seres, semejantes a los lobos pero sin pelaje alguno, empiezan a correr en dirección a Nora sin pensárselo dos veces pero ésta, con astucia y velocidad, sale por la puerta y la cierra en plena cara de los animales cuadrípedos. Deprisa, Nora sale corriendo en dirección Sylve Sur, con esperanzas de que su hermano se encuentre bien.

En la escuela, tras un largo trayecto en el cual no encontró ninguna persona, Nora puede confirmar que las puertas están cerradas a cal y canto después de intentar forzarlas. Mientras tanto, al otro lado del río, la carretera comienza a llenarse de aquellos extraños seres semejantes a los lobos.
Nora escucha entonces, tras unos arbustos, unos susurros. Se trata de los compañeros de clase de Nora, entre los cuales no hay rastro de su hermano, quienes le plantean a Nora la posibilidad de derribar el misterioso cielo artificial que les rodea. Pese a no saber con exactitud qué es exactamente esa cúpula, los niños deciden acabar con ella y, para ello, han planeado atacar a lo que parece ser su centro: el extraño dibujo de Sol.
Nora y compañía se dirigen a lo más alto de una de las muchas montañas que rodean Sylve - situada en un valle - y la más cercana al Sol artificial.
Subir no les cuesta problema gracias a la gran agilidad de los chiquillos. Sin embargo, una vez arriba, se encuentran con el problema de no saber como atacar al Sol. Lo tienen a unos veinte metros de distancia arriba suyo y no saben como acabar con él. Inútilmente, Nora lanza una roca que, por supuesto, no llega ni a aproximarse a su objetivo. Lanzando rocas sin parar, el grupo no se da cuenta de que los extraños lobos han llegado a la misma zona donde ellos están.

Solo entonces, antes de que hubiese ocurrido una desgracia, el Sol artificial comienza a emitir una tenue luz. Todos permanecen quietos y asombrados. El Sol artificial empieza a moverse y se abre como un gran ventanal al cielo real. Nora y sus compañeros, así como los misteriosos seres de cuatro patas, observan atónitos este fenómeno tan inverosímil. La fuerte luz que entra ahora por el agujero en el falso cielo es tan poderosa y natural que, violentamente, quema por completo a todo ser vivo. Así, todo ser con vida es borrado de la faz de Sylve; todo ser vivo exceptuando a Nora. Nora permanece ahí de pie, inmune a la luz, viendo como sus compañeros y los animales se esfuman.
De este modo, el cielo artificial no puede soportar la potencia de las radiaciones solares y empieza a caer, destruyendo la gran mayoría de las casas de Sylve y, entre ellas, la escuela donde el hermano de Nora supuestamente permanecía adentro.


A partir de hoy, Nora será la encargada de traer de nuevo la vida a Sylve y llevarla hacia una nueva época de prosperidad. Pudiendo así escribir un nuevo capítulo en la historia de Lila: el florecer de Sylve tras el Sol Artificial.


♣ Fin del Relato del Sol Artificial


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